martes, 22 de diciembre de 2015
PL 12:19
-Tienes que irte -dijo él mientras observaba esos hermosos ojos cafés.
-¿Irme?¿Acaso estás loco? Estamos juntos aquí, estoy contigo ahora... como lo has soñado siempre.
-Lo sé... pero al final, cuando todo esto acabe, no estarás junto a mí... nunca lo estarás.
-Lo siento. -susurró ella, arrastrando las palabras y dejando ver la tristeza en su voz.
-No es tu culpa, soy yo quién se equivocó. Yo te he idealizado todo este tiempo, he pensado en ti noche y día. Al final fui yo quien ha caído víctima de sus propias ilusiones.
-¿Y por qué no lo intentas...? No tienes nada qué perder -dijo ella.
-Ya hemos hablado de esto, y la única conclusión ha sido que no tengo ninguna oportunidad allá afuera, no contigo... bueno, con ella.
-Ay, hombre... ella será quien decida eso. Y pase lo que pase, yo estaré aquí esperándote. -dijo mientras ponía una sonrisa forzada.
...
-... cómo odio estos sueños -se dijo a sí mismo con coraje, mientras se acomodaba en la cama.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario