jueves, 6 de octubre de 2016

Para los martes

Estoy cansado de quererte en silencio
de pensarte sin decirlo ni a mí mismo
harto de tenerte y que no estés conmigo
de saberte y no conocer nada de ti.

Lo peor es que sabes que estoy aquí
aún cuando no lo he dicho ni demostrado
sabes que me tienes a tu disposición,
que soy para ti y no te importa.

Y por fin me he dado cuenta de lo evidente,
he notado que eres imposible para mí,
otro sueño inalcanzable en mi larga lista,
eres esa mujer que nunca será.

Y he decidido dejarte atrás, y por siempre
dejar en el silencio este cariño,
dejar tus ojos y tu caminar en el olvido,
poner tu recuerdo en el fondo de mi corazón.

Hoy decido olvidarte a ti y a tu tinte carmín,
dejar atrás tus sonrisas y las tardes pares,
olvidar tus ojos y tu estuche añil.
quisiera borrarte y eliminar todos tus males.

domingo, 24 de abril de 2016

Porque tú...

Porque las noches soñándote no sirven de nada, porque al final
cuando estás frente a mí no importa si te quiero, si me quieres
o si me notas, si estoy contigo o si me esfuman tus palabras.

No te das cuenta de lo hermosa que eres, de la perfección
que desprende tu caminar, de la belleza de tus ojos cuando
miras con atención, cuando observas a los demás sin darte cuenta
que en realidad es el mundo quien no quiere perderte de vista.

Porque eres tú, y solamente tú, quien logra detener mi mundo
cuando te veo a lo lejos, incluso cuando no te veo más que en mi mente
y eres tú quien llena el cielo de tranquilidad y vacía las noches
de la tristeza de no pensarte.

Revivir una esperanza ya gastada es lo que mejor sabe hacer tu sonrisa,
agitando cada pensamiento en mi cabeza y reduciendo mi cordura
a cenizas cada vez que escucho tu voz en la lejanía.

Porque no comparto contigo absolutamente nada, pero al estar
a tu lado no necesito compartir mas que tu presencia, 
mas que tus ojos cafés para perder la calma y recobrar la ilusión.

Porque fue tu risa la que devolvió la luz a mi día, tus ojos
quienes lograron calmar mis demonios, o quizás no los calmaste
y lo que lograste fue agitar de nuevo mi corazón.

domingo, 14 de febrero de 2016

HLC 19(02)

Había pasado tantas noches escribiéndola, tantos días pensando en sus ojos, recordando sus sonrisas, repitiendo en su cabeza, una y otra vez sus saludos como si fuesen canciones.

La había soñado en tantas ocasiones, esperando capturar cada expresión, cada mueca y mirada... y al final, cuando la tuvo frente a él, se dio cuenta que nada tenía sentido.

Era más hermosa de lo que recordaba, los ojos de un tono más café de lo que él había pintado en su memoria, una voz más firme y decidida, como si ella quisiera comerse al mundo a palabras...

Se dio cuenta que no podría capturar su esencia, ella era tan compleja; una mezcla extraña de seguridad y delicadeza, de fortaleza y timidez... la curiosidad y asombro que proyectaba cada mirada.

Tantas cosas la hacían perfecta y ella no lo sabía, y eso... eso era lo que él amaba de ella.