domingo, 14 de febrero de 2016

HLC 19(02)

Había pasado tantas noches escribiéndola, tantos días pensando en sus ojos, recordando sus sonrisas, repitiendo en su cabeza, una y otra vez sus saludos como si fuesen canciones.

La había soñado en tantas ocasiones, esperando capturar cada expresión, cada mueca y mirada... y al final, cuando la tuvo frente a él, se dio cuenta que nada tenía sentido.

Era más hermosa de lo que recordaba, los ojos de un tono más café de lo que él había pintado en su memoria, una voz más firme y decidida, como si ella quisiera comerse al mundo a palabras...

Se dio cuenta que no podría capturar su esencia, ella era tan compleja; una mezcla extraña de seguridad y delicadeza, de fortaleza y timidez... la curiosidad y asombro que proyectaba cada mirada.

Tantas cosas la hacían perfecta y ella no lo sabía, y eso... eso era lo que él amaba de ella.